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Autos y Coches ™

Que el sueño no te conduzca

conducción y sueño en el coche

Preparados, listos, ¡ya¡. Así sale el conductor ibérico urbanita, camino de su éxodo veraniego a bordo de su vehículo, en busca del mar, la montaña o la diferencia, que tanto da. Trata de huir de la ciudad o de la rutina y conduce, aunque no esté acostumbrado a hacerlo por carretera y en la mayoría de los casos de forma fatigosa. No para hasta llegar a su destino. Este comportamiento que, por supuesto, no quita puntos de carné, es uno de los peores enemigos del automovilista a la hora de encarar sus vacaciones. Y es la causa de más del 30 por ciento de los accidentes de tráfico que se producen en nuestro país, según un estudio elaborado por el Real Automóvil Club de España (Race), y la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (Anfabra).

El estudio realizado a partir de una encuesta a 2.180 automovilistas, pone de manifiesto que el 80por ciento de los conductores entrevistados reconoce haber conducido con somnolencia, la fase más peligrosa de la fatiga. Además, el 50 por ciento admite que no para cada dos horas, tiempo máximo aconsejable en trayectos largos; el 39 por ciento dice hacerlo cada tres y el resto o no lo hace porque considera que no tiene que reponer fuerzas o lo hace a partir de las cuatro horas.

En este sentido, y según el punto de vista de los especialistas en seguridad vial, médicos y psicólogos, es necesario descansar cada dos horas, estirar un poco las piernas e ingerir algún líquido, siempre que no tenga nada que ver con el alcohol. Lo contrario, según la opinión de los técnicos, hace que pueda haber un error de percepción de las distancias en un 63 por ciento y reduce, también desde su punto de vista, a más de la mitad la capacidad de percibir y procesar información.

Con el objetivo de dar a conocer todo esto, los patrocinadores han organizado la campaña «Un refresco, tu mejor combustible », que recorrerá España durante el verano, la época con más desplazamiento, tanto de largo como de corto recorrido. Concretando, es preciso desterrar comportamientos que aumentan los peligros al volante. Claro que la respuesta oficial será siempre la misma: excesiva velocidad.